Duro revés para Wanda Nara: la Justicia ordenó la revinculación de Mauro Icardi con sus hijas
Este martes, la Justicia decidió no aceptar la solicitud de Wanda Nara para que Mauro Icardi no pudiera tener contacto con sus hijas durante 180 días. En su lugar, implementó medidas para proteger la privacidad de las menores.
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En su fallo, se estableció un proceso de revinculación que será supervisado por profesionales, asegurando que el reencuentro entre el futbolista y sus hijas se lleve a cabo en un ambiente adecuado.
El tribunal puso en primer lugar el bienestar emocional de Francesca e Isabella, subrayando que "los padres deben anteponer a sus hijas, dejar de lado sus deseos personales y centrarse en sus intereses. Las niñas tienen el derecho de relacionarse con ambos progenitores en un entorno saludable y libre de conflictos". Esta postura resalta la necesidad de que los padres resuelvan sus diferencias para ofrecer un entorno estable a las menores.
Además, la Justicia dictó que durante los próximos 90 días, tanto Wanda Nara como Mauro Icardi tienen prohibido "difundir o publicar fotos, videos o cualquier archivo digital de las menores". Esta medida busca proteger la intimidad de las niñas en medio del escándalo mediático que rodea a la familia, evitando que sean expuestas en redes sociales o en los medios.
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El fallo también incluyó una decisión que ha sorprendido a muchos: la Justicia no ordenó la apertura de los teléfonos entregados por Icardi ni le exigió las contraseñas de los dispositivos. Así, al menos por ahora, no se investigará el contenido de los teléfonos, lo que representa un alivio para el futbolista en medio de su disputa legal con Wanda Nara.
Siguiendo la recomendación de la defensoría de menores, el tribunal ha determinado que el proceso de revinculación entre Mauro Icardi y sus hijas continúe, aunque no de inmediato. Se llevará a cabo una evaluación psicológica antes de la reunión entre padre e hijas. Las menores deberán asistir a una sesión con la psicóloga asignada al caso, quien se encargará de prepararlas emocionalmente para que el encuentro se desarrolle de manera fluida.